Blanqueamiento dental
Recupera el tono blanco original de tus dientes en tan solo 45 minutos.
Nuestro equipo de especialistas aplica protocolos clínicos de máxima eficacia y seguridad que garantizan resultados visibles desde la primera sesión.
Reserva tu cita y descubre por qué somos el referente en blanqueamiento dental avanzado.
Tipos de blanqueamiento
Ofrecemos tres modalidades de blanqueamiento, diseñadas para adaptarse al grado de tinción, a la disponibilidad de tiempo y a la sensibilidad de cada persona. De este modo, garantizamos resultados óptimos y seguros sin sacrificar comodidad ni eficacia.
Blanqueamiento ambulatorio (en casa)
Tratamiento guiado por el odontólogo pero realizado cómodamente en tu hogar. Se suministran férulas personalizadas y geles de concentración moderada para usar unas horas al día durante 10-14 jornadas. Proporciona un aclarado gradual y controlado, ideal para quienes buscan flexibilidad horaria.
Blanqueamiento de clínica
Realizado íntegramente en consulta con geles de alta concentración activados por luz LED. En una sola sesión de 45-60 minutos se logra la mayor reducción de manchas y varios tonos de aclarado. Es la opción más rápida y efectiva, monitorizada en todo momento por nuestros especialistas.
Blanqueamiento de refuerzo (lite)
Sesión corta en clínica destinada a mantener o potenciar resultados obtenidos previamente, ya sea tras un blanqueamiento completo o para refrescar el color antes de un evento. Utiliza concentraciones intermedias y requiere apenas 20-30 minutos. Excelente para prolongar el brillo de tu sonrisa sin iniciar un tratamiento completo.
Beneficios del blanquearte los dientes
Con más de 40 años de experiencia, disponemos de un equipo altamente cualificado que sabe lo que hace en todo momento.
Mejora estética instantánea
Aumento de confianza
Procedimiento seguro
Efecto rejuvenecedor inmediato
Resultados personalizables y rápidos
Impulso a la higiene bucal
Dudas sobre el blanqueamiento dental
Los peróxidos usados en clínica se formulan para atravesar el esmalte sin destruirlo: oxidan los pigmentos internos, no la estructura mineral. Cuando el procedimiento está controlado por un profesional y se respetan tiempos y concentraciones, el esmalte no sufre pérdida de grosor ni debilitamiento apreciable.
La duración media oscila entre 12 y 24 meses, dependiendo de los hábitos del paciente. Para alargarla, evita el consumo frecuente de café, té, vino tinto y tabaco, mantén una buena higiene oral y acude a repasos de refuerzo (lite) cada 9-12 meses si tu dentista lo indica.
Sí, una sensibilidad transitoria es la reacción adversa más habitual. Suele aparecer las primeras 24-48 h y remite en pocos días. Se controla con geles desensibilizantes, pastas específicas con nitrato potásico y evitando alimentos muy fríos o calientes inmediatamente después del blanqueo.
Durante las primeras 48 horas sigue la “dieta blanca”: evita café, té, vino tinto, refrescos oscuros, cítricos, frutos rojos, salsa de soja y cualquier alimento con colorantes intensos. También conviene prescindir del tabaco en ese periodo para no comprometer el resultado.
Realiza una higiene profesional previa, corrige caries o filtraciones en empastes y consulta si necesitas un tratamiento desensibilizante anticipado. Llegar con encías sanas y superficie dental limpia optimiza la penetración del gel blanqueador y reduce riesgos.
Sí, pero el gel solo actúa en tejido dental natural: restauraciones y prótesis no cambian de color. Tu dentista planificará el blanqueamiento y, si es necesario, sustituirá las piezas estéticas visibles después para igualar el tono.
No se recomienda. Aunque no hay evidencia concluyente de efectos adversos, por precaución se difiere el tratamiento hasta después del embarazo y la lactancia.
No. Las tinciones externas amarillas o marrones responden mejor que las internas por tetraciclinas o fluorosis severa. Tu dentista evaluará la causa y la intensidad de la mancha para estimar el grado de aclarado posible o proponer tratamientos complementarios (carillas, microabrasión).